Iniciaré comentándoles, que soy egresada desde hace 15 años, de la carrera de Químico Farmacobiólogo de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí, Zona Huasteca.
De inmediato me incorporé como practicante en el Hospital General, en el laboratorio de análisis clínicos y fue en el laboratorio cuando por casualidad un compañero me sugirió entregar mi currículum al CBTi.s No. 46, ya que existían en ese momento necesidades docentes para impartir materias de especialidad, en la carrera de Técnico Laboratorista Químico; siempre pensé en buscar una oportunidad para ejercer la práctica docente y ese fue el momento, ya que fui contratada.
Consciente de asumir dicha responsabilidad y a la vez muy preocupada de no poseer habilidades para la enseñanza, por el desconocimiento de la didáctica y la pedagogía, nunca desistí en aprender; siento lo imprescindible que es la capacitación permanente a fin de comprender y aplicar diversas estrategias que me apoyen en el diseño de los cursos ya que una actividad planeada sin duda, tiene mayores posibilidades de éxito.
Ser docente en la Educación Media Superior ha sido mi gran oportunidad; a pesar de los obstáculos que en ocasiones se me han presentado, además de que como mujer casada y madre de familia he tenido que aprender a establecer prioridades para desarrollarme como profesionista, por el tiempo que debo dividir entre lo que me apasiona hacer y mi familia, a sabiendas que ambos son importantes en mi vida.
Me inquieta mucho observar a algunos compañeros maestros que se resisten a romper sus esquemas de enseñanza, aplicando todavía muchos aspectos de la educación tradicional, en ocasiones por comodidad y en otras por miedo al cambio y de alguna manera con sus actitudes, frustran las metas de alumnos con visión de superación y sueños por lograr una mejor calidad de vida.
La labor que desempeño para mi es de gran satisfacción ya que día a día, enfrento nuevos retos y oportunidades para lograr el desarrollo de habilidades de autoaprendizaje en mis alumnos, de modo que con el conocimiento adquirido, puedan ellos avanzar e integrarse al ritmo con el que caminan las otras dimensiones de la vida social; alumnos que puedan en el presente y futuro hacer frente a diversas situaciones, y no evitarlas por falta de herramientas para su solución.
Pienso que la educación es un proceso esencialmente social, por lo tanto no puede construirse individualmente, debemos asumir el compromiso de enriquecerlo a través del trabajo colaborativo, como es el caso de las actividades que ahora desarrollamos en línea, además de la retroalimentación entre maestros compañeros, una asignación mayor de recursos económicos para el mejoramiento de infraestructura de talleres y laboratorio, e incluso, considerar propuestas de alumnos que nos permitan tomar una orientación en el desarrollo de la tarea docente.
¡Este es nuestro gran reto!
Saludos.
sábado, 13 de diciembre de 2008
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