Desde hace casi 15 años, he pertenecido al turno matutino en el plantel donde ejerzo como docente, en el Centro de Bachillerato Tecnológico Industrial y de Servicios No.46. En un día habitual de clases las inicio a las 7:50 de la mañana, la mayor carga horaria la llevo a cabo con grupos de la especialidad de Laboratorista Químico por lo tanto las actividades que realizamos regularmente son prácticas. Cuando se me brindó la gran oportunidad de ejercer como docente creo que mi actitud fue estricta y exigente, pienso que fue por el gran compromiso que en ese momento sentía; dado que no tenía la más mínima experiencia en la impartición de clases ésta solo había sido en la industria, ante esto adopte algunas actitudes en los métodos de enseñanza muy similar a algunos de mis maestros de universidad.
Con el transcurso de los años, la experiencia y la capacitación que he tenido han cambiado muchas situaciones, mas aún a partir de la reforma educativa que se ha venido generando en los últimos años en nuestro país.
Generalmente trato de que mis alumnos sean participativos y cuido mucho el desempeño de sus actividades prácticas que realizan. En lo que corresponde a los contenidos teóricos, éstos los desarrollamos partiendo de investigaciones y elaboración de resúmenes, en algunas ocasiones exponen los temas indicados y cerramos las sesiones con una conclusión general, inmediato a esta actividad trato de que a través de las actividades prácticas en el laboratorio de especialidad corroboren la teoría, es maravilloso observar a los alumnos descubriendo cada día algo nuevo y he comprobado en mi caso que a partir de las actividades prácticas se apropian mucho mejor de los conceptos teóricos.
En los submódulos de la especialidad el trabajar con normas técnicas de competencia laboral me ha permitido llevar el trabajo con mis alumnos de una manera más organizada, así como la aplicación de la evaluación en donde parte de mis horas de comisión las dedico a planear, diseñar y aplicar diversos instrumentos de evaluación; esto me permite emitir criterios más justos en este proceso, conformando a mis alumnos en la calificación que se les otorga.
Trato cada vez que imparto mis clases de infundir en ellos una mayor cultura de responsabilidad, ética, seguridad etc. Siempre hago hincapié que no solo en la apropiación de conceptos y el desarrollo de sus habilidades lograrán ser excelentes personas y profesionistas sino también sus buenas actitudes y su valores les permitirán lograr el éxito. Considero que la comunicación que he logrado tener con mis grupos ha sido muy buena, también estoy segura que la parte afectiva es esencial en el desarrollo y triunfo de los seres humanos.
Estoy convencida de que realmente ser docente fue y ha sido mi vocación, siento que tengo en mis manos una gran responsabilidad y compromiso conmigo misma, mis alumnos y la sociedad; por lo tanto la preparación continua en los nuevos modelos educativos es fundamental a fin de lograr nuevas competencias en nuestros alumnos que desarrollaremos en el aula para después ser trasferidas a la sociedad.
sábado, 13 de diciembre de 2008
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